Melvin Mañón advierte que la crisis institucional solo se resolverá cuando el país “toque fondo”
El sociólogo político Melvin Mañón sostuvo que la República Dominicana atraviesa una crisis estructural marcada por el deterioro de la justicia, la captura del sistema político por intereses económicos y una profunda pérdida de valores sociales, situación que, a su juicio, no podrá corregirse con simples reformas graduales.
Durante su participación en Revista 110, Mañón afirmó que el país forma parte de un patrón regional donde las élites políticas se protegen mediante redes de complicidad que bloquean cualquier intento real de cambio. Indicó que el principal punto de inflexión de las sociedades latinoamericanas es la independencia del Poder Judicial, y señaló que en el caso dominicano esta ha sido “desmantelada” de manera progresiva por los gobiernos de las últimas décadas.
El analista sostuvo que no es posible sanear la justicia desde las mismas estructuras que la han debilitado, y planteó que el problema no se limita a la figura del presidente de turno, sino a equipos completos de poder que reproducen prácticas clientelares y corruptas. En ese contexto, cuestionó la capacidad del actual gobierno para generar un sistema judicial autónomo y creíble.
Mañón también abordó la presencia de Estados Unidos en el país, calificándola como una forma de ocupación consentida que, según dijo, ha servido como factor de contención frente a un posible estallido social. Aseguró que, sin esa presencia, la República Dominicana podría estar enfrentando escenarios de protestas masivas e inestabilidad política.
Asimismo, afirmó que el país nunca había manejado tantos recursos económicos como en la actualidad, pero advirtió que esa liquidez no se traduce en desarrollo equitativo, sino que está concentrada en sectores vinculados al lujo y a economías ilícitas. En ese sentido, señaló que la penetración del narcotráfico en la vida política y económica es un fenómeno ampliamente conocido y normalizado.
Al concluir, Mañón fue categórico al señalar que los políticos no representan la solución al problema institucional del país, sino parte esencial del mismo, y sostuvo que cualquier transformación real dependerá de una reacción profunda de la sociedad frente al modelo vigente.

