Michael Hazim plantea que el presidente Abinader debe retomar la reforma fiscal en un contexto de estabilidad económica

Michael Hazim consideró que el presidente Luis Abinader debería retomar el debate sobre la reforma fiscal ahora que el país atraviesa un período de relativa estabilidad institucional y consenso técnico, advirtiendo que posponer esa discusión podría generar mayores costos económicos en el mediano plazo.

Durante su comentario en Revista 110, Hazim señaló que la coyuntura actual ofrece condiciones favorables para abordar una reforma tributaria, en momentos en que organismos internacionales y sectores políticos coinciden en la necesidad de fortalecer las finanzas públicas sin afectar el crecimiento económico. Indicó que la discusión no debe centrarse en aumentar impuestos de forma abrupta, sino en mejorar la eficiencia del gasto, ampliar la base contributiva y revisar las exenciones fiscales.

Hazim citó datos recientes del sector turístico, destacando el inicio de la feria internacional FITUR en España y el desempeño récord del turismo dominicano, que en los primeros once meses de 2025 habría generado ingresos por más de 15,300 millones de dólares, con un crecimiento interanual de 3.4 %. Señaló que estos resultados reflejan la fortaleza de uno de los principales motores económicos del país, pero advirtió que ese dinamismo debe ir acompañado de sostenibilidad fiscal.

El comunicador también se refirió a proyecciones del Banco Mundial que colocan a la República Dominicana como la segunda economía de mayor crecimiento previsto en la región para 2026, con una tasa estimada de 4.5 %. No obstante, subrayó que el propio organismo advierte sobre los riesgos de mantener altos niveles de deuda pública y privada, y la necesidad de impulsar reformas estructurales para evitar estancamiento económico y presiones sobre el crédito y las finanzas públicas.

En ese contexto, Hazim coincidió con planteamientos recientes de dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana sobre la necesidad de una reforma fiscal progresiva, entendida como un proceso gradual que permita ajustes escalonados en el tiempo y evite impactos bruscos sobre los precios y el consumo. Afirmó que la clave del proceso debe ser el consenso político y social, junto con un compromiso real de control del gasto público.

Hazim sostuvo que una reforma fiscal no debe limitarse a subir impuestos a quienes ya cumplen, sino enfocarse en reducir la evasión, combatir la informalidad y revisar exenciones que, según afirmó, en muchos casos están mal utilizadas. Señaló que una parte significativa de la economía permanece fuera del sistema tributario, lo que distorsiona la equidad y limita la capacidad del Estado para responder a demandas sociales como salud, educación y seguridad.

Finalmente, advirtió que aunque el actual modelo permite al Gobierno mantener crecimiento en el corto plazo mediante endeudamiento, el desafío real se presentará a futuro si no se adoptan medidas estructurales oportunas. A su juicio, abordar la reforma fiscal ahora permitiría amortiguar impactos posteriores y garantizar mayor estabilidad económica y social en los próximos años.