Julio Hazim afirma que al poder se le respeta, pero no se le teme ni se le adula

Julio Hazim sostuvo que la relación entre los medios de comunicación y el poder político debe basarse en el respeto y el reconocimiento institucional, pero nunca en la sumisión ni en la adulación. Durante su intervención en Revista 110, Hazim expresó que el “lambonismo” no genera credibilidad ni audiencia, al tiempo que aclaró que los medios tampoco están llamados a gobernar ni a conspirar contra quienes ejercen el poder.

Hazim explicó que la posición histórica del programa ha sido mantener una distancia equilibrada frente a los gobiernos, comparándola con la relación con el sol: ni demasiado cerca para quemarse ni demasiado lejos para quedar a oscuras. Señaló que esa postura ha sido entendida por todos los presidentes desde Joaquín Balaguer hasta Luis Abinader, permitiendo un ejercicio crítico sin dependencia política.

Al reflexionar sobre el liderazgo político actual, Hazim advirtió que en el país se ha debilitado la figura del líder tradicional, aquel que era seguido con pasión o rechazado con igual intensidad. A su juicio, los aspirantes de hoy no generan ni devoción ni antagonismo profundo, lo que revela una desconexión con la ciudadanía, que solo apoya a quien percibe como capaz de mejorar su condición material inmediata.

En ese contexto, afirmó que ya no existen figuras por las que la población esté dispuesta a sacrificarse, como ocurrió con líderes históricos como Balaguer, Peña Gómez o Juan Bosch. Indicó que la política actual se mueve más por conveniencia que por lealtad ideológica, y que esa realidad debería ser motivo de reflexión para quienes aspiran al poder.

Hazim también abordó el panorama internacional, señalando que la aparente pasividad de potencias como Rusia y China frente a la crisis venezolana sugiere acuerdos previos con Estados Unidos. A su entender, la detención de figuras cercanas al régimen de Nicolás Maduro evidencia que las negociaciones geopolíticas suelen incluir costos internos para los actores involucrados.

En el plano nacional, criticó las declaraciones del expresidente Danilo Medina sobre la supuesta falta de rumbo del actual gobierno, indicando que muchas de las dificultades señaladas son problemas estructurales acumulados por gestiones anteriores, como la postergación reiterada de la reforma fiscal. Señaló que no es coherente exigir sacrificios que antes no se estuvo dispuesto a asumir.

Hazim subrayó que el país enfrenta una coyuntura institucional poco común, con un Poder Ejecutivo que no tiene ambiciones de reelección y una influencia determinante sobre los demás poderes del Estado. Advirtió que ese escenario puede ser una oportunidad histórica para impulsar reformas profundas, pero también un riesgo si el exceso de poder genera confusión o falta de límites.

Finalmente, afirmó que la estabilidad democrática, la transparencia institucional y la sostenibilidad económica requieren decisiones impopulares, especialmente en materia fiscal. Señaló que seguir posponiendo reformas, aumentando el endeudamiento o permitiendo la infiltración del dinero ilícito en la política compromete el futuro del país, y recordó que el ejercicio del poder es siempre temporal y sujeto al juicio de la historia.