Julio Hazim analiza la llamada de Trump con Delcy Rodríguez y plantea una transición controlada en Venezuela

Julio Hazim analizó la conversación telefónica atribuida al expresidente estadounidense Donald Trump con Delcy Rodríguez, a quien se refirió como presidenta encargada de Venezuela, y la interpretó como una señal clara de que Estados Unidos estaría avalando un proceso de transición política encabezado desde el propio aparato del chavismo, tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

Durante su comentario en Revista 110, Hazim sostuvo que la llamada resulta políticamente significativa porque refuerza la tesis de que Washington optó por una “operación de disección”, concentrando la acción judicial y política en la figura de Maduro, sin desmontar de manera inmediata la estructura completa del poder en Venezuela. A su juicio, esta estrategia responde a una lógica pragmática de estabilidad y control del proceso.

Hazim planteó que figuras como Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello enfrentan, en la práctica, solo dos opciones: acompañar a Maduro en los procesos judiciales internacionales en los que está involucrado, o liderar una transición política que redefina el sistema, introduciendo cambios graduales y concesiones como la liberación de presos políticos y una mayor tolerancia a la diversidad de opiniones.

El comunicador advirtió que la situación venezolana se asemeja a lo que definió como una “dictablanda”, concepto utilizado históricamente para describir regímenes autoritarios que intentan legitimarse mediante reformas parciales sin desmontar completamente los mecanismos de control. Recordó que el chavismo, desde sus inicios, se articuló estrechamente con el modelo cubano, especialmente en materia de seguridad del Estado y control territorial.

En ese contexto, Hazim señaló que Diosdado Cabello mantiene una estructura de seguridad inspirada en el sistema cubano de comités de base, con control social por barrios, lo que dificulta la celebración de elecciones competitivas. Afirmó que, aun si se convocaran comicios, la fragmentación de la oposición permitiría al chavismo imponerse con una minoría organizada frente a múltiples candidaturas opositoras dispersas.

Hazim también sugirió que Estados Unidos conoce a profundidad esta realidad y que parte del alto funcionariado civil y militar venezolano habría estado previamente vinculado a intereses estadounidenses, lo que explicaría la precisión de las acciones recientes y la exclusión de sectores opositores tradicionales del proceso de transición, incluida la dirigente María Corina Machado.

Según declaraciones atribuidas a Trump desde el Despacho Oval, la llamada con Rodríguez fue “excelente”, extensa y abordó múltiples temas, asegurando que su gobierno mantiene una relación fluida con Venezuela. La conversación se produjo poco antes de un encuentro anunciado con sectores de la oposición venezolana en Washington.

Rodríguez informó, por su parte, que más de 400 presos políticos han sido liberados y que el proceso de transición continúa abierto, en medio de un escenario regional marcado por ajustes en la política migratoria estadounidense y un reordenamiento de prioridades geopolíticas en el hemisferio.