Julio Hazim plantea que Venezuela inicia un proceso de rehabilitación mientras Cuba se encamina al colapso
Julio Hazim afirmó que los recientes movimientos geopolíticos indican que Venezuela podría iniciar un proceso de rehabilitación económica y política, mientras que Cuba enfrenta un deterioro estructural que, a su juicio, la conduce a un colapso progresivo por agotamiento interno.
Durante su comentario en Revista 110, Hazim sostuvo que, a diferencia de Cuba, Venezuela dispone de recursos estratégicos —principalmente energéticos— que le permiten negociar su reinserción en el sistema internacional bajo nuevas reglas. Explicó que una eventual normalización de relaciones con Estados Unidos daría a Caracas margen para estabilizar su economía, aun cuando el proceso político interno permanezca controlado por el mismo aparato de poder.
En contraste, señaló que Cuba depende casi totalmente del suministro externo de petróleo, especialmente del que durante años recibió de Venezuela en condiciones preferenciales. Recordó que, ante el anuncio de restricciones energéticas más severas, la isla carece de capacidad propia para sostener su economía, lo que impacta directamente en la electricidad, la producción y la vida cotidiana de la población.
Hazim argumentó que el cambio en Cuba no vendría por una intervención militar, sino por un proceso de desgaste e inanición económica. Según su análisis, este escenario abriría el camino a una transformación interna en la que sectores del propio régimen, particularmente los militares, pasarían a controlar actividades económicas clave cuando se produzca la apertura.
El comunicador también cuestionó el silencio de sectores de izquierda que durante años respaldaron financiera y políticamente a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Indicó que muchos de esos actores evitan pronunciarse ante el nuevo escenario internacional por temor a represalias diplomáticas, especialmente en materia migratoria y de visados.
En su reflexión histórica, Hazim vinculó estos procesos con patrones recurrentes de la política internacional estadounidense, señalando que Washington suele seguir una secuencia que inicia con acusaciones vinculadas al narcotráfico o al terrorismo y culmina con el control de recursos estratégicos. A su entender, este esquema explica tanto la presión sobre Venezuela como el aislamiento prolongado de Cuba.
Finalmente, Hazim advirtió que los hechos terminarán imponiéndose sobre los discursos ideológicos. Sostuvo que, mientras Venezuela podría reorganizarse gradualmente con apoyo externo, Cuba enfrenta un escenario mucho más restrictivo que obligará a un cambio de modelo, independientemente de la narrativa política que se intente sostener.

