Venezuela y las complicaciones: Andrés Terrero advierte sobre un escenario de poder ilegítimo y riesgos políticos
Andrés Terrero sostuvo que la situación venezolana sigue marcada por profundas complicaciones políticas e institucionales, al considerar que el poder en ese país se ejerce desde una estructura de facto, con serias debilidades constitucionales que condicionan cualquier salida democrática a corto plazo.
Terrero afirmó que Nicolás Maduro encarna un poder ilegítimo y dictatorial, no solo por el cuestionamiento al proceso electoral, sino por los mecanismos utilizados para impedir la participación plena de la oposición y de millones de venezolanos en el exterior. A su juicio, más que un respaldo mayoritario genuino, lo ocurrido responde a un control del sistema electoral y represivo que distorsiona la voluntad popular.
En su análisis, advirtió que cualquier operación internacional relacionada con Venezuela, particularmente la impulsada desde Estados Unidos, tendrá costos políticos internos. Señaló que, aunque el expresidente Donald Trump ha asumido un rol visible, las eventuales consecuencias negativas podrían recaer con mayor fuerza sobre figuras como Marco Rubio, a quien describió como un actor central y con proyección dentro del escenario político estadounidense.
Uno de los puntos más críticos abordados por Terrero fue la juramentación de Delcy Rodríguez, a la que calificó como inconstitucional. Explicó que, según la Constitución venezolana vigente, el presidente de la Asamblea solo puede juramentar a una persona electa por voto popular, condición que Rodríguez no cumple al haber sido designada por decreto. En ese sentido, sostuvo que todos los actos emanados de esa figura carecen de legitimidad jurídica y comprometen el futuro institucional del país.
Terrero también puso en duda la viabilidad de un proceso electoral creíble bajo el actual control del poder. Señaló que, aun cuando se anuncien elecciones en una fase posterior, estas se realizarían con el control absoluto del aparato electoral, judicial y administrativo, y con un margen de tiempo insuficiente para que la oposición pueda reorganizarse. En ese contexto, consideró previsible que el resultado vuelva a favorecer al mismo grupo gobernante.
El comentarista destacó además la persistencia de presos políticos, la falta de garantías para los migrantes y el fortalecimiento del aparato represivo, factores que explican —según dijo— por qué amplios sectores de la población no se manifiestan públicamente, aun cuando puedan discrepar del poder establecido.
En el plano geopolítico, Terrero criticó las alianzas estratégicas del chavismo con Cuba, Rusia, Irán y China, las cuales calificó de irregulares y sostenidas mediante contratos desventajosos. Aseguró que uno de los errores históricos del chavismo fue alinearse con un modelo en retroceso, particularmente el cubano, lo que terminó debilitando la estructura productiva y energética de Venezuela.
Como ejemplo, relató prácticas irregulares en el manejo del petróleo, incluyendo envíos no facturados a Cuba, lo que —a su entender— explica parte del colapso financiero y energético tanto venezolano como cubano. En ese contexto, advirtió que la crisis cubana podría incluso profundizarse más rápido que la venezolana.
Terrero concluyó que Venezuela enfrenta un entramado complejo de ilegitimidad, control político, alianzas estratégicas fallidas y represión interna, lo que dificulta cualquier transición ordenada. A su juicio, mientras no se restablezcan reglas constitucionales claras y condiciones reales de competencia política, el país continuará atrapado en un ciclo de inestabilidad y desconfianza.

