Viajes presidenciales

El presidente Abinader podría convertirse en el mandatario dominicano que más ha viajado en ejercicio, una cifra que genera debate sobre el equilibrio entre diplomacia y gestión interna. Sus visitas a destinos estratégicos, como Dubái, buscan atraer inversiones y posicionar al país en mercados globales. Sin embargo, la frecuencia de los viajes abre interrogantes sobre su impacto real y sobre la capacidad del gobierno para traducir presencia internacional en beneficios concretos. En un ambiente de alta demanda social, cada desplazamiento presidencial se evalúa no solo por su agenda, sino por sus resultados. La diplomacia económica es necesaria, pero debe demostrar retornos tangibles.