Legisladores “De no aprobarse la Ley Electoral los partidos quedaran en manos de la JCE”

Revista 110, Santo Domingo. – El presidente de la comisión bicameral que estudia el proyecto de la Ley de Régimen Electoral, Arístides Victoria Yeb, dijo que de no aprobarse la ley los partidos estarían expuestos a que la Junta Central Electoral, de manera administrativa, les regule algunos aspectos del certamen, tal y como lo establece la Constitución, como son los tiempos de campaña, financiamiento y publicidad, entre otros.

Asimismo, afirmó que los miembros de la comisión están en la disposición de ponerse de acuerdo en las discusiones para la aprobación de esta pieza en la próxima legislatura.

En ese sentido, Yeb entiende que lo más saludable para las organizaciones políticas es tener reglas claras en dicha ley y no someter a la Junta a más trabajos intensos que los que tiene con la regulación para los candidatos.

“Yo entiendo que el país tendrá una ley electoral para aplicarla en 2020, porque este es el complemento de la norma que rige los partidos”, dijo Victoria Yeb.

Los congresistas entienden que hay suficiente tiempo para que la nueva ley sea aplicada en las elecciones generales del próximo año.

La segunda legislatura vence este sábado a las doce de la noche y de no ser convocada una extraordinaria por el presidente Danilo Medina el proyecto perime y tendrá que ser reintroducido después del 27 de febrero.

El senador reformista José Hazim Frappier manifestó que en el Congreso existe la voluntad de que se modifique la Ley Electoral, pero que eso no depende de ellos, sino que es una decisión de la cúpula de los partidos.

“Si no tenemos una voluntad de los políticos quizás no tengamos ley”, afirmó el reformista Hazim Frappier.
En tanto, el senador oficialista Julio César Valentín aseguró que es inaplazable disponer de un nuevo régimen electoral adaptado al mandato de la Constitución y las exigencias de estos tiempos.

A su juicio, esta ley debe procurar la organización de un torneo electoral libre de sobresaltos. “Si nosotros no realizamos los cambios a una ley electoral desfasada en el tiempo, para garantizar aspectos que son medulares de la democracia, como son elecciones transparentes, equidad y la integridad del proceso, no hacemos nada”, agregó Valentín.

Mientras que el diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM) Víctor D’ Aza, secretario de la comisión electoral, sostuvo que su partido trabaja para que haya una reforma en lo que tiene que ver con el control del uso de los fondos en campaña, los delegados en las mesas, establecer la figura del fiscal electoral, que persiga los delitos electorales. Así como el uso de los medios de comunicación.

También propugnan por la igualdad en los medios y que las encuestas tengan criterios para ser publicadas, entre otras. El diputado por Santiago aseguró que hay tiempo suficiente para aprobarla, ya que se tiene hasta octubre, fecha en que se elegirá a los precandidatos a cargos electivos.

Reiteró que al PRM le interesa una ley garantista, que esté en consonancia con la demanda de la población, que quiere una democracia más justa y transparente.

Fidel Santana, diputado Nacional del Frente Amplio, denunció que una gran parte de las propuestas realizadas por su organización han sido rechazadas, como son la eliminación del método d’Hondt, anular la boleta cerrada, porque no se podría aplicar tal cual el voto preferencial.

“Es para que la gente pueda votar por varios candidatos en dos boletas”, dijo.

Asimismo, reiteró el tema de la equidad en el financiamiento, donde los grandes partidos se reparten la mayoría de los recursos que da el Estado.

Santana dijo que salta a la vista que lo que se quiere al final es sancochar la ley y que puntos importantes como la transparencia del gasto sean decididos a la carrera, puso como ejemplo el tema de las vallas.

La nueva ley consta de 248 artículos y han debatido y consensuado hasta el número 166. Entre los puntos que faltan por aprobar están la creación de una procuraduría especializada que persiga los delitos electorales, los topes de campaña, el tiempo para proselitismo, la separación del voto preferencial y el tema de los delegados en las mesas.