Hombre que le sacó los ojos a su abuela se suicidó en celda de la cárcel en NY

REVISTA110.-NUEVA YORK.-  Michael Grief, el hombre de 30 años de edad que la semana pasada le sacó los ojos con los dedos a su abuela,a quien le estaba robando miles de dólares de la tarjeta bancaria, se suicidó en su celda en la cárcel del condado Suffolk en Long Island.

El periódico local Newsday, dijo ayer martes que un oficial de corrección de la cárcel descubrió el cuerpo sin vida de Grief, dentro de su celda el viernes por la tarde, citando a Michael Sharkey, alguacil jefe de la oficina.

Grief, cuyo cadáver fue encontrado a las 4:00 de la tarde fue declarado muerto en el hospital Southside. No estaba en una celda de vigilancia de suicidio, dijo Sharkey.

Dos días antes de su muerte, el miércoles de la semana pasada, Grief se declaró inocente en la Corte Suprema del Condado de Suffolk, donde fue acusado de tres cargos de agresión derivados del ataque el 19 de febrero.

De acuerdo con un comunicado de la fiscalía del condado de Suffolk, el fiscal dijo que Grief sufrió un ataque de ira cuando su abuela de 78 años lo enfrentó por un sobregiro en su cuenta bancaria.

Según el comunicado, la abuela fue sometida a una cirugía en el hospital Universitario Stony Brook, donde los médicos determinaron que tiene menos del 1 por ciento de posibilidades de recuperar la vista.

En el tribunal, los fiscales  dijeron que el incidente ocurrió en la casa que compartían el nieto agresor y la abuela en la avenida Lincoln.

Las autoridades dicen que la pelea comenzó después de que Michael sacó más de $1.000 dólares la tarjeta de débito de la abuela. Ella corrió a la casa de un vecino en busca de ayuda.

La fiscalía de Suffolk indicó que el nieto  siguió a la abuela afuera y presionó sus dedos contra sus ojos, uno a la vez, causando que los globos de cada ojo se rompieran.

Los vecinos al darse cuenta del hecho, llamaron a las autoridades y la unidad de emergencia la trasladó al hospital de la Universidad Stony Brook, donde fue operada durante ocho horas.

El joven no tenía arrestos previos, pero sí antecedentes de enfermedad mental y había sido admitido para recibir atención cuando era más joven.

Fue detenido con una fianza en efectivo de $500,000 y de $1 millón con bonos. Si hubiera sido declarado culpable, iba a cumplir una condena de 25 años en prisión.