Federales arrestan una dominicana que inyectaba silicona a mujeres en Massachusetts

Revista 110, Massachussets. –  Agentes federales informaron sobre el arresto de la dominicana Gladys Aracelis Cerón, de 71 años, quien presuntamente se dedicaba a inyectar de manera clandestina silicona en los glúteos y las caras de docenas de mujeres residentes en la localidad de Lawrence Massachussets, en Estados Unidos.

Según los investigadores, la detenida cobraba miles de dólares a sus clientas por las inyecciones, ofreciéndoles mejoramiento de esas partes del cuerpo.

Cerón, fue acusada de un cargo de entrega por pago de un dispositivo adulterado o mal etiquetado recibido en el comercio interestatal y fue presentada en la corte federal de Boston, ayer miércoles en la tarde.

Afirman, que la mujer había estado obteniendo material glúteo de una fuente en Florida por más de ocho años y durante una orden de allanamiento en su casa en 2016 se confiscaron botellas de plástico de supuestos rellenos cosméticos de silicona.

“La silicona puede causar un derrame cerebral, muerte o desfiguración permanente”, dijo en un comunicado el Fiscal Federal.

Según versiones, una persona entrevistada por los investigadores dijo que Cerón le puso una inyección cosmética en la cara y que posteriormente el rostro se le endureció.

Maximillian Pagan, agente especial de la Oficina de Investigaciones Criminales de la Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos (FDA), dijo en una declaración jurada que una testigo confidencial ayudó a las autoridades a investigar a Cerón.

El oficial expresó que la testigo colaboradora no tiene ciudadanía estadounidense ni estatus de residente permanente legal, pero se le concedió un aplazamiento de la deportación por parte de la Policía de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a cambio de ayudar a las autoridades con las investigaciones.

“En 2018, una testigo colaboradora que trabajaba con agentes federales comenzó a hacer llamadas telefónicas grabadas a Cerón para hacer arreglos para hacerse una mejora de las nalgas junto con unas inyecciones faciales” dijo la oficina del fiscal federal.

Durante una reunión grabada el 24 de mayo de 2018, Cerón supuestamente le dijo a la testigo cooperante que cobraba $500 por inyecciones en los glúteos y $60 por cada inyección para rellenar las arrugas, explicó el Ministerio Público.

Las autoridades dijeron que Cerón no tiene licencia del estado como médica, enfermera ni farmacéutica.