Experto llama a entender cambio climático como síntoma de una enfermedad

REVISTA110, MÉXICO.- Luca Ferrari, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró hoy el fenómeno del cambio climático como un síntoma de la expansión desequilibrada que hace el ser humano a costa de los recursos naturales.

El geólogo expuso durante una ponencia en el Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la casa de estudios la obsesión de la humanidad por el crecimiento continuo y perpetuo, una enfermedad general cuyo síntoma es el cambio climático.

“No podemos crecer infinitamente en un planeta finito, y estamos llegando a sus límites”, advirtió.

Para Ferrari, un error de las sociedades modernas es el llamado “crecimiento perpetuo”, la obsesión por seguir queriendo obtener un crecimiento económico ilimitado a costa de todo.

Sabiendo esto, propuso considerar “el decrecimiento”, es decir la disminución regular y controlada de la producción económica para establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza.

Uno de los temas en boga para resolver la problemática que amenaza con elevar la temperatura de la Tierra de 3 a 5 grados centígrados en 2100 es reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

No obstante, Ferrari, quien fue director del Centro de Geociencias de la UNAM, observó que aunque se logre disminuir estas emisiones “no se solucionarán otros problemas ambientales que derivan de la sobreexplotación de los recursos y ecosistemas del planeta”.

La deforestación, la sobreexplotación y acidificación de los océanos, la extinción de las especies animales y vegetales, la destrucción de la biodiversidad y la contaminación de suelos, agua y aire son algunos de estos problemas.

“Tenemos un problema sistémico que no se puede abordar enfocándose en un solo aspecto”, acotó.

El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) es el grupo científico internacional que lidera la lucha contra el cambio climático y sostiene que la solución está en la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero para controlar la temperatura global.

El doctor en Ciencias de la Tierra no quiso menospreciar la importancia de reducir esas emisiones, pero sostuvo que también se debe disminuir el uso de energía en la vida diaria, sobre todo ante las aún limitadas condiciones de las energías renovables.