En defensa de Boli, Alofoke y Correa

Cualquiera puede ser político, y cuando decimos cualquiera, es cualquiera. La política no excluye a nadie, en ella podemos cohabitar sin importar nuestra procedencia y que tipo orientación ideológica tengamos, es la naturaleza de la misma, y por demás, es el motor esencial de la democracia. Nadie en su sano juicio puede renegar el derecho que tienen estos tres ciudadanos de aspirar a un puesto electivo. Vale destacar que hacen uso de un derecho fundamental. Siempre es grato recibir nuevos rostros en el escenario político.
Enhorabuena! 

Boli, Alofoke y Correa son 3 personalidades de la vida pública, destacados en el área de la farándula. Participan de la radio y televisión, son usuarios destacados en redes sociales y de todos los procesos populares que involucran la vida del «medio» como se dice popularmente. El pasado Domingo 30 de junio, sorprendieron a más de uno cuando revelaron sus aspiraciones políticas, inscribiéndose como precandidatos a Diputados por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). 

Como señalamos, no hay nada que les impida participar, serán sometidos al escrutinio público, y esperamos firmemente que el desenlace que tengan sea el resultado de la ponderación del pueblo por las ideas que estos ofrezcan para la solución de los problemas sociales. 

Los avances tecnológicos han creado las condiciones necesarias para el impulso de la conciencia social y la democracia. La participación se hace más simple, tenemos acceso a información que en el pasado reciente era imposible, además de contar con canales extraordinarios, mismos que nos permiten propagar cualquier hecho noticioso de manera instantánea. 

Ante la noticia que nos atañe, creemos que se produce por una combinación de factores, el primero de ello es que, muchos integrantes de la clase política se han mantenido en la palestra con un rol destacado, a pesar de no contar con las aptitudes necesarias para debatir y enfrentar los temas trascendentales para la nación. Es el caso de Amable Aristy Castro, quien a base de huevos, pollos y salami pretendió ocupar la presidencia de la República, y que al día de hoy sigue siendo senador por la provincia La Altagracia. A esta extraordinaria figura le podemos agregar la inefable Lucía Medina y sus mochilas, Sonia Mateo y su gran formación retórica, Félix Bautista y su condena social, Manuel Díaz y su brillante ponencia con relación a una posible reforma constitucional y como harán para lograrla, los ejemplos sobran. Pero, ¿el hecho de que los ya mencionados no tengan condiciones necesarias para estar en posiciones de dirección es una validación para que otros con las mismas características opten por estar dentro de la política? 

Todos los sectores de la sociedad deben tener su representación, pero esta tiene que estar atada al contenido. Volar chichiguas no da licencia para pilotear un avión, de ahí que, aspirar porque puedo no es lo ideal, es necesario entrar al ruedo con un plan. El proceso de deterioro de la clase política lo evidenciamos en 2016, cuando Karim Abud Naba, para entonces candidato a la Alcaldía del Distrito Nacional obtuvo cerca del 5 % de los sufragios pertenecientes a esa demarcación, lo que es igual a poco más de 16 mil votos del total del electorado. Hecho significativo, que pasó desapercibido porque en dicha coyuntura finalizó el reinado del nefasto Roberto Salcedo, quien ocupó por 14 años seguidos la alcaldía. 

Alofoke, vía Instagram explicó las razones de sus aspiraciones, dijo: «Está decisión es espontánea, nació el día de hoy cuando me levanto y pienso que nosotros los jóvenes debemos ser parte del cambio», pero más adelante alude a que era el último día y decidió inscribirse, no es posible que su decisión haya sido espontánea como él mismo señaló, sino que se trató de algo calculado y se aprovechó el tiempo perfecto para hacerlo. La pirueta explicativa alcanzó su clímax cuando preguntó: «¿Vamos a dejarle este país a los mismo que han estado dirigiendo por 20 o 30 años?» haciendo alusión a la clase gobernante y responsabilizando a la misma por las falencias sociales. Parece que ignora que el PLD, partido por el cual pretende ser candidato, es el responsable directo de los resultados que tenemos al momento, pues vamos rumbo a 20 años de manera ininterrumpida de ese partido en el poder. Es decir, el instrumento de cambio que pretende utilizar para lograr la transformación social necesaria, es una organización totalmente vilipendiada por los escándalos de corrupción y políticos impresentables los cuales él mismo ataca de manera implícita. ¿Ven por qué volar chichigua no da licencia para ser piloto? 

El caso de Bolívar Valera no sorprende, por muchos años la gente le vio como una extensión de Roberto Ángel Salcedo (Robertico), con el cual labora, además de que siempre tuvo una actitud «simpáticona» con todo lo relacionado al oficialismo. Es como que el PLD quiere a Boli y Boli escenifica totalmente al PLD. Es el matrimonio perfecto. 

Aquiles Correa supone un caso interesante, no por sus aspiraciones, sino por el partido que decide aspirar, Correa quien es «abiertamente capitalista», se inscribe en el PLD, un partido eminentemente de izquierda en su nacimiento. 

A continuación algunos pronunciamientos de Aquiles Correa en contra de la izquierda y Fidel Castro :

«La izquierda es un fracaso donde quiera que esté» 

«Parece que en la Cámara de Diputados hay mucho tiempo libre, ahora un diputado quiere ponerle el nombre de Fidel Castro a una avenida en Santo Domingo»

Lo más alarmante de todo es que se inscribe un 30 de Junio, día del natalicio de Juan Bosch, fundador del PLD y líder histórico de nuestro país. Bosch siempre mantuvo una relación cercana con Cuba, basta con urgar en Vanguardia del Pueblo, periódico del PLD, donde califican la relación entre Juan Bosch y Fidel Castro como una «amistad entrañable». A esto es necesario agregarle lo dicho por Bosch sobre Cuba en 1975: «Lo que más me ha impresionado es la presencia de la libertad, una libertad completamente auténtica…Cuba estará en una posición de avance y progreso que nosotros en América Latina no vamos a poder alcanzar en largo tiempo… Esta es una revolución socialista muy avanzada». ¿Puede un capitalista comulgar con un partido donde el fundador y guía ideológico piense de esa manera sobre Cuba y Fidel? pensábamos que no, pero agradecemos a Correa, nos ha dejado sin palabras, por lo que es necesario volver a estudiar para entender lo que hizo y lo que dice, ya que de siempre se nos dijo que debíamos ser coherente con nuestras prédicas y acciones. ¿Una marioneta? 

La conclusión es sencilla, de entrada, Correa es un precandidato con doble discurso, que aportará en la medida que no le doblen el pulso, pues es un velero que va a donde el viento lo lleve.

Esta penosa realidad ha de ser tomada como un daño colateral de las redes sociales, ya que personas sin mérito social, ni la preparación debida, se aventura a entrar a la política sin tener claro qué pueden aportar. Ahí es donde surge la problemática, la política tiene que ser un espacio plural y participativo, cierto, con la salvedad de quienes intervengan tengan los méritos necesarios para lo que pretenden.

El PLD, independientemente del rumbo que lleva, nació como una escuela de pensamientos, donde se preparó a mucha gente que ha hecho grandes aportes a este país. ¿Qué hay de esos cuya preparación es probada y cuentan con las aptitudes necesarias para estar en las posiciones de liderazgo, serán sustituidos por cualquier “influencers” al que la política le parezca un juego interesante?

Insistimos en el legítimo derecho a las aspiraciones de todo dominicano, sólo que es complicado ver dar el paso a esos que en su día a día no accionan de acuerdo al objetivo que tienen las posiciones que pretenden ocupar. La política es para todos, pero no todos podemos ocupar puestos de liderazgo.