Dependencia

Luis Abinader tuvo razón al suspender LA Semanal, no podía sostener públicamente una política exterior que, a ojos de muchos, luce desequilibrada frente a Estados Unidos. La relación bilateral se ha convertido en un intercambio opaco, donde el Gobierno parece ceder más de lo que obtiene, al menos en términos visibles para la ciudadanía. En un contexto regional marcado por tensiones geopolíticas y presiones económicas, el país necesita claridad estratégica, no gestos que alimentan la percepción de dependencia. Cuando un país entrega demasiado sin explicar por qué ni para qué, pierde margen de maniobra y credibilidad interna. La transparencia dejó de ser un lujo, hoy es un requisito indispensable.