Asciende a 350 el número de víctimas por Ébola en RD Congo

REVISTA 110.- REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO.-  Autoridades de la República Democrática del Congo, indicaron que ha aumentado el número de víctimas a causa del  Ébola, enfermedad contra la cual se mantienen luchando incansablemente para evitar su  propagación.

De acuerdo a las informaciones 304 casos han sido confirmados científicamente y existen otros 48 que son contagios no comprobables y cuya sintomatología es incipiente.

El informe presentado por el Ministerio de Sanidad, actualizado con cifras hasta el 24 de diciembre, también indica que 201 personas han logrado superar la enfermedad de forma satisfactoria. A esta se suma que los 52.122 personas que han sido vacunadas con tratamientos experimentales todavía son sujetos a investigación por parte de las autoridades y de los organismos de salud internacionales.

Este brote letal de ébola en la RDC es el segundo más grande del mundo. Desde que fue declarado el pasado 1 de agosto, la mayoría de los casos y víctimas han tenido lugar en la provincia de Kivu del Norte, en el noreste del país, aunque algunos casos también han sido detectados en la provincia vecina de Ituri.

Las zonas afectadas son regiones donde operan un centenar de grupo armados y donde la resistencia junto a la desconfianza de la población local, ya de por sí traumatizada por los efectos de la violencia y la guerra, se han convertido en uno de los peores enemigos para los médicos y organismos internacionales que luchan en precarias condiciones para evitar su expansión.

El virus del Ébola, originario de África, se transmite a través del contacto directo con la sangre y los fluidos corporales contaminados de los pacientes. El virus provoca fiebre hemorrágica y puede alcanzar una tasa de mortalidad del 90 % si no es tratado a tiempo.

Hasta ahora el peor brote a nivel mundial ocurrido fue declarado en marzo de 2014 después de que comenzaran a darse a conocer casos aislados a finales del 2013 en Guinea Conakry, país del África occidental desde donde se propagó hasta Sierra Leona y Liberia, donde la enfermedad cobró la vida de 11.300 personas.