Acusan a doce latinos por robo de identidad y fraude en Boston

REVISTA110.- Massachusetts.- Las autoridades de Estados Unidos acusaron ayer a dooce dominicanos en la corte federal de Boston por robo de identidad y fraude a los servicios sociales del Gobierno, usando papeles de ciudadanos puertorriqueños que habían comprado a traficantes de documentos federales.

El fiscal federal Andrew E. Lelling dijo que los acusados enfrentan cargos por robar las identidades de los ciudadanos estadounidenses de Puerto Rico. Diez de los 12 estaban ilegalmente en los Estados Unidos, y seis tienen antecedentes penales a nombre de las víctimas cuyas identidades robaron.

Los acusados son David Alexander Arias Arias, que actualmente cumple una condena de 41 meses en una prisión federal en Pennsylvania y José Miguel Báez, quien recibió más de $8,400 en beneficios de desempleo en nombre de su víctima.

Además Rafael Emilio Cruz Ciprián, que fue arrestado en Lowell el 4 de agosto de 2018, por varios cargos, entre ellos, dar un nombre e información falsos a un oficial y la distribución de una sustancia controlada de clase A.

Durante el arresto, Cruz Ciprián proporcionó a las autoridades policiales una identidad falsa, así mismo  Alejandro Yoel Díaz Díaz, arrestado dos veces por tráfico de drogas y en ambas ocasiones proporcionó la identidad de su víctima a la policía como propia.

Siguen en la lista de los acusados Lilian Faña Martínez, quien durante varios arrestos ha presentado la identidad robada de la víctima a la policía como propia, Mirtha Magdalenny Lara Lara, con residencia legal permanente, Elluz Yelitza Peñaló Aguasvivas, de nacionalidad venezolana, Ismael Robles Tejeda, Francisco Antonio Sánchez Bernabé y Santo Pascual Soto Díaz.

En tanto que Damarys Sánchez Sánchez, fue acusada únicamente por el mal uso de un número de Seguro Social.

«Este caso es parte de nuestro esfuerzo continuo por atacar el crimen federal en el área de Lawrence», dijo el fiscal Lelling en un comunicado, «y continuaremos presionando durante el tiempo que sea necesario”.

Los 12 acusados  supuestamente robaron y usaron las identidades de los ciudadanos estadounidenses para vivir ilegalmente en los Estados Unidos, recibir beneficios del Gobierno en nombre de sus víctimas e incluso cometer delitos en nombre de los afectados.

El fiscal dijo que muchas de las personas utilizaron las identidades para obtener beneficios públicos que de otra manera no serían elegibles para recibir, incluidos los documentos de identidad del Registro de Vehículos Motorizados de Massachusetts, los números de Seguro Social y Medicaid, así como transacciones financieras sospechosas.

La investigación fue realizada por el Grupo de trabajo de documentos de investigación de seguridad nacional y fraude de beneficios, un grupo de investigación de campo especializado compuesto por personal de varias agencias locales, estatales y federales.