La historia avisa
El país aprendió, con dolor, que los grandes sobresaltos económicos no siempre nacen dentro de nuestras fronteras. La Poblada de 1984 lo demostró con la crisis económica externa y decisiones internas erráticas que incendiaron las calles. Hoy enfrentamos una amenaza similar. La escalada bélica en Medio Oriente ya presiona el petróleo, base de nuestra economía. El presupuesto se hizo con un barril a 60 dólares y hoy supera los 100. Aunque Hacienda y el Banco Central activen la vigilancia se requiere austeridad, previsión y comunicación clara. Ignorar la historia sería repetir sus consecuencias.

