Daniel Pou: “La lucha contra el narcotráfico debe concentrarse en el poder económico”
El politólogo y especialista en seguridad ciudadana Daniel Pou considera erróneo que el enfoque actual de la lucha contra el narcotráfico en República Dominicana esté supeditado a las directrices de Washington. Opina que se ha priorizado la seguridad nacional por encima de una política criminal efectiva que ataque el corazón financiero del negocio. “República Dominicana está adscrita a la política internacional de Estados Unidos de guerra al narcotráfico, que ha sido una concepción errónea, porque ha pretendido darle más visos de seguridad nacional que de política criminal al enfrentamiento”.
Pou enfatizó que, en lugar de las incautaciones de drogas, el verdadero daño al narcotráfico debe consistir en golpear al lavado de activos en el sistema financiero. Además, advirtió que el microtráfico ha permeado sectores sociales. “Aquí la economía sumergida del microtráfico tiene tanto poder social y tiene tanta penetración que hay sectores de la población que no podrían sobrevivir sin esa economía. Ellos llegan donde el Estado no llega”, dijo Pou al ser entrevistado en el programa Síntesis con Michael Hazim.
Sobre la seguridad interna, Pou cuestionó la metodología de la actual reforma policial y criticó la falta de transparencia en este proceso, así como la ausencia de mecanismos de control externo. “Una policía sin doctrina es como una iglesia sin santos. Mientras la Policía se rinda cuentas a ella misma no se va a resolver el problema”, señaló Pou destacando desafíos estructurales y la necesidad de que el país replantee sus doctrinas de seguridad para enfrentar de manera efectiva tanto el crimen organizado como la delincuencia común. En cuanto al control de armas, propuso la apertura de importaciones bajo estricta depuración y la legalización condicionada de armas ilegales que no tengan antecedentes criminales, priorizando el control sobre la recaudación de impuestos.
También ofreció un análisis crítico sobre la influencia de la geopolítica estadounidense en la región y advirtió que el mundo atraviesa una etapa de alta incertidumbre donde las potencias ignoran las reglas del juego tradicionales. Señaló con dureza el “doble rasero” de la política exterior estadounidense, mencionando que mientras se pregona la lucha contra el crimen, sectores en EE. UU. abastecen de armas a bandas en Haití.
“Hoy en día nosotros no podemos hacer nada que pueda ser disruptivo con la política norteamericana porque nosotros estamos a 300 millas de la costa norteamericana. Sin embargo, los exportadores de armas de Estados Unidos siguen abasteciendo a las bandas de Haití”. Concluyó el experto en seguridad, indicando que el mundo vive un conflicto de impactos geopolíticos profundos que marca un antes y un después, afectando los ejes de poder globales y la economía mundial.

